Haití
Haití es un pequeño país que comparte la isla La Hispaniola con la República Dominicana, cuyo territorio es apenas la mitad del tamaño de su vecino país. Haití es muy conocido en el mundo por varias razones, entre ellas, es el primer estado negro del mundo que obtuvo su independencia de los colonizadores franceses, cuando en 1804 los esclavos se levantaron en revuelta y derrotaron a uno de los ejércitos más poderosos del mundo, el de Napoleón Bonaparte, constituyéndose en la República de Haití. Es también conocido por ser el país más pobre del hemisferio occidental, con unos 10 millones de habitantes, 80% de los cuales viven con menos de 2 dólares al día, 60% de los cuales lo hace con un ingreso por debajo de un dólar al día. Hay toda clase de situaciones de problemas y miseria en Haití; inestabilidad política y gubernamental, violencia, falta de acceso a la educación de la mayoría, problemas de salubridad, desempleo y pobreza extrema.
Este es el contexto al que sentimos Dios nos está llamando a trabajar con la Estrategia de Transformación. Joel Van Dyke y Mario Matos, Director General de la EdT y Director de EdT Caribe, respectivamente, han visitado Haití ya en varias ocasiones con el propósito de conocer más sobre la situación del país, visitando sus lugares de dolor y observando las señales de esperanza. Dios nos ha permitido ver ambos. Creemos que hay esperanza para Haití, en medio del caos imperante en ese lugar, pudimos apreciar la presencia de Dios y su espíritu revoleteando por medio de los diversos ministerios y personas a quienes Dios ha levantado para predicar y practicar las buenas noticias del reino de Dios en los diferentes contextos difíciles.
En el 2009, durante una de nuestras visitas, nos reunimos con líderes claves del país para hablarles sobre nuestra iniciativa ministerial, también hicimos una presentación sobre la misión y objetivos de la EdT, en la cual hubo una asistencia de más de 150 líderes representantes de iglesias, ministerios de servicio y otras organizaciones, los cuales mostraron un gran interés para participar de la comunidad de misión que queremos fomentar en ese lugar por medio de los intensivos Salmos de la Calle. Meses después, se visitó de nuevo para formar una junta de asesores para la EdT, conformada por líderes claves de diferentes ministerios de relevancia en Haití, los cuales están dispuestos de colaborar para esta iniciativa. Potencialmente, el paso siguiente será la realización de una consulta nacional sobre pandillas, niños, adolescentes y jóvenes en alto riesgo, donde conversaremos sobre la situación de esta población y el papel de la iglesia para traer transformación entre ellos.
Estamos muy emocionados por todo el potencial para implementar la EdT en Haití, y nos sentimos muy gozosos por las puertas y oportunidades que el Señor nos está dando en este tiempo.
